El verano va tocando su fin, y aunque quede aún una temporadita de calor, no sólo apetecen los helados: para los muy chocolateros siempre es buen momento para saborear el adictivo chocolate. Espero que pase pronto este calor y me pueda poner al día, pues con este tiempo no dan ganas ni de sentarse al ordenador...
Este cheesecake viene bien recomendado: es una receta Del Maestro Chocolatero de LINDT Thomas Schnetzler. La vi en la página de chocolates Lindt y fue un amor a primera vista. Los que la han probado me han dicho que no me equivoqué (y eso que no puse ese fantástico chocolate, así que ya lo tengo apuntado en la lista de la compra, pues será una exquisitez).
INGREDIENTES (con los cambios que yo he hecho)
Para la base
- 200 gr. de galletas digestive
- 80-90 gr. de mantequilla blanda
- 1 cucharada de cointreau
- 500 g. de queso cremoso tipo quark, philadelfia o mascarpone
- 1 brick peq. de nata 200 ml.
- 2 tabletas Chocolate con naranja Excelence Lindt (yo use de Lidl)
- 130 g. de azúcar
- 100 ml. de zumo de naranja
- 4 huevos
ELABORACIÓN
Engrasar el lateral de un molde desmontable de 24 cm.
Triturar las galletas hasta que estén finamente molidas. Añadir la mantequilla reblandecida y la cucharada de cointreau para ligar.
Apretar la mezcla repartiéndola por la base del molde desmontable (yo la puse también por el lateral pero no os lo aconsejo queda mejor solo en la base) apretar bien la masa haciendo un poco de reborde para que no se escape y reservar en el frigorífico para que se endurezca.
En la pagina original aconsejan hornearla al baño María yo lo he hecho sin el baño a temperatura suave y me ha quedado bien.
Preparación del Relleno:
Precalentar el horno a 140°C.
Batir el queso cremoso con el azúcar hasta que quede suave, para evitar la formación de grumos.
Poner en un cazo la nata líquida a calentar, una vez caliente retirar del fuego y añadir el chocolate troceado, remover muy bien hasta que se funda y quede fino, añadir ahora el zumo de naranja.
Añadir ahora al bol dónde tenemos el queso batido, mezclar bien y añadir los huevos uno a uno, mezclando bien después de cada adición.
Hornear durante unos 45 minutos. La tarta está lista cuando está cuajada por los lados aunque esté un poco blanda en el centro.
Enfriarla en el molde desmontable y reservarla en el frigorífico.